viernes, 10 de febrero de 2012

You think you want more than you need.



I

Todos lo hemos visto en las películas.
Revoloteantes mariposas suavizando estómagos vacíos.
¿Perdidas entre desechos e intestinos?
No estuvieron allí ninguna de las veces que fuimos a buscarlas.

II

De tanto perseguir axones Ramón descubrió su paradero e invocó a la ciencia para que honrase su estampa. Quería demostrar que existían... que hasta las mayores verdades tienen un poquito de mentira... que ellas se inventan todo.

Intentamos evitar un tiempo, conocer el eléctrico idioma en el que hablaban. Permanecimos unos segundos quietos, nos mojamos con agua el pelo y al ver que no ocurría nada.. sonreímos comos si fuésemos dioses.

Se sucedieron generaciones y tiempos. Descubrimos huellas de aleteos en efímeros matices y gestos. Acorralamos a las memorias. Definimos fronteras para las palabras.. para los sentidos.

Como aún no nos entendíamos.. algunos buscaron en el citoplasma los besos, las pequeñas caricias que no llegan a tocarte, el miedo al rechazo, las dulces palabras que cobran aparente significado..
Otros se estrellaron en el núcleo, se hicieron agua y sales, abrazaron a sus padres, se fueron con la mente en blanco.

Hubo sabios testarudos empeñados en diseccionar orgasmos. Viajaron entre lóbulos, crearon hipótesis, dogmas, teorías... bañaron el placer en agua fría y lejía y otros compuestos químicos... hasta que quedó de un blanco tan puro... que ya no se parecía nada a unas velas rojas... a un dormitorio oscuro.


III

¿Qué sois?
¿Un cuerpo? 
¿Es eso lo que sois?

Os entiendo, amigos de Adán...
teméis que luego no haya nada.
Él mismo no comprendió que no importaba
hasta que descubrió que los labios
de Eva eran los únicos que sabían a lodo.

(S)


jueves, 19 de enero de 2012

Dejar que pase el tiempo, con la mirada errante, sin ninguna dirección...







La habitación en penumbra se guarda de los viajes.

Las cerraduras tiemblan tensionadas
por la incertidumbre de las manecillas.

Desconocen de sus límites,
desconchados,
huecos,
sus muros no se encuentran en esquinas,
las ventanas recelan del paisaje,
no pueden vencer a las cortinas.

Se abandona dentro de sí misma
e intenta acompañar su remembranza,
empaqueta en números metálicos
el hogar al que siempre se regresa,
su soledad intermitente,
la doble dirección de sus pasillos.

Los radiadores acaparan frío,
los teléfonos desoyen las llamadas
como un árbol que cae en medio del bosque.
Los cajones se encomiendan al secreto,
los objetos adormecen sus posibles usos.

Y la panera ayuna de jornadas
y las personas no se ven los rostros,
intuyen enseres,
deshilachan fotos.

Los silencios inventan su propio lenguaje.

Y cuando amanece la luz se arrincona,
las sábanas protegen sus contornos,
sus pasiones absortas se disuelven.

Nuestro hogar se esconde de nosotros.
El silencio cesa y las puertas se abren.

[H&C] 

Un libro siempre abierto... las hojas arrancadas... una a una con rencor...

jueves, 12 de enero de 2012

Intentando ver las cosas con claridad.. aprender de los errores sin condenar.


Noto a mis errores.

Como me van envolviendo.
Crispándome mientras se acoplan
decididos a pertenecerme.
Obstinados en regresar a mi
cada vez que hastiado
me jure volver a olvidarlos.

Cavo en su pesar que sólo es mío,
tomo consciencia de sus cadenas
y con el forcejeo..
con el sudor..
dreno también la rabia.

Por un momento
no tengo más que excusas.

Se me entumecen las manos
en el denso circular del tiempo
y una nube de aceptación
los recubre oscura,
luego cálida en mi mente,
les da cobijo..
desconfiado afecto..
la paz que tanto necesitan.

Comienzo así
otra página en un blanco
cada vez más grisáceo..
dispuesto a llenarlo de nuevo
de faltas de ortografía
y marchitas joyas de obsidiana.

Al fin y al cabo
los bastardos
de mi pensamiento son,
de mis hijos...
los que más me han enseñado.

(S)


... a llorar vete a otra poesía.


lunes, 9 de enero de 2012

Aquellas lunas por canciones como esta




DISPUTA

Te quito la luna
de tus propios párpados,
no te doy tiempo a ser,
me hago avalancha.
Me placan los
motivos de tu risa,
el eco de tu canto
sacude mis oídos
y mi atención
naufraga
las islas de tu torso.

Intento zambullirme
de lleno
en tu trinchera
y salpican mi
vista las combas
de tu rastro.
Mi silencio se inflama
de sonidos,
me vierto
a tu estrépito
de soplos.

Tú me capturas,
Me reduces a
pulpa trepidante,
astillas mis bordes
y me regeneras.
Obligas a mis uñas
 a clavarse.

Me afilo a mí mismo
por no tener más armas.

Te siento extinguir
cuando yo te atravieso.
Al instante muero
y la quietud
te inunda…

[H&C]


lunes, 2 de enero de 2012

La conocí en la estación..




Las luces pestañean cansadas
con ese amarillo rojizo
de estrella herida por una bala
dándole un tono lúgubre,
de miseria, al cemento.

Puede que no haya nada
más repleto de tiempo,
más vacío de cuerpos,
que esta estación de autobuses.

Con el traqueteo de la maleta
de una señora que se aleja
y el ruido a radio
y a mendigos dormidos
hablando de sus pasados vacíos
de cuando eran creyentes
y lloraban por cualquier cosa.

Los autobuses vienen y van
cargados de viejos viajeros,
soldados de ojos soñolientos,
niñas huyendo de casa.

Un billete reposa en mi mano
y lo noto como yo me noto:
áspero.. expectante.

Lo compré a las diez y media
y el último autobús salía
cinco minutos antes.

Quizás ya se haya ido. -pienso-
Por aquí hace mucho frío.
¿Estaré esperando en vano?
¿Qué será de mi ahora?
Esta silla me incomoda.
No tengo a donde ir...

Mi angustia se vuelve espera
y la espera se hace eterna
la noche lo atrapa todo,
la radio baja el tono
y se apaga.

(S)

jueves, 22 de diciembre de 2011

Cuando son los nuestros se nos nubla la visión...



Mi gran amigo
(Hay personas que se alejan cerca y personas que se acercan lejos)

Te llamaré por teléfono un día que no va a llegar.

Sé que tengo que hacerlo,
te debo una cerveza
cargada de palabras hasta arriba
y una mesa puesta en mis adentros
que algo han cambiado desde que estás fuera.

Y tú me debes
un par de pensamientos
y un olvido
que espero que no vuelva a repetirse,
aunque nos pasa a todos
con tantas novedades,
los hachazos del tiempo en las agendas,
tu personalidad crisálida
brotando entre cabezas.

Nunca había pensado
que tuvieses algo
que ver con tantas tonterías
tiradas por la calle
y que nuestras conversaciones
tuviesen tantos usos
y tantas semillas
nuestras decepciones.

He hablado de ti con todos
mis compañeros nuevos,
todos saben quién eres,
incluso a veces
te llaman por tu nombre.

Les he contado lo de los embarcaderos,
lo de la bolsa de maría que se abrió en el viaje
derramando tus sueños aprendices,
lo del día que corrimos por dos calles
huyendo de los pandilleros
y prometimos que jamás
volverían a ser calles distintas.

Y me guardo tantos consejos reprimidos,
la ingenua rebeldía
al sol depredador del instituto
y las chicas,
las primeras chicas,
las de la sonrisa y el sí titubeante,
las que te dije que llevaban un rato ya mirándonos,
las de las mentiras,
las de los piques.
“Que no te digo el nombre,
que no, no te lo digo”
“No saldrá de aquí si tú no quieres”

Y no ha salido hoy aunque ya no te importe.
Tus secretos son monedas en mi fondo
que adornan el pozo de mis ineptitudes.

Y quiero verte hoy para lucirlos,
porque la última vez
dejamos mil historias
con varios desenlaces en el aire
y aparcamos asuntos importantes
que igual ya ni nos importan.

“¿Hablamos, qué pasa?”
Pasamos de hablar,
hablamos de pasada.
Nos posponemos,
nos eternizamos,
nos rememoramos,
nos recomponemos.

Y marco tu número,
uno de los más antiguos de mi agenda
y escucho un par de tonos
y las huellas
desatan en mis pasos regresos que no llegan
porque al final siempre surge algo
y a ti se te embelesa el presente
y a mí me ponen ciénagas y exámenes.

Y son muchos días,
pero muchas cosas,
y tenemos la cabeza en otro sitio
porque hemos reubicado nuestros sueños
y las nostalgias son incompatibles
y “nos conocemos”
y “cómo has cambiado”.

“Que sí, si yo también…
no pasa nada,
que tú y yo siempre
nos hemos entendido.
Otra vez séra
¿Todo bien?
No importa”

Y en verdad no importa.

Porque nuestra presencia se debe a los momentos
y los lugares son intercambiables,
porque no hace falta constancia
en brazos permanentes,
porque por eso quedas,
y por eso huyes
y puedes seguir siendo
ese cariñoso fantasma
que me recuerda los viejos tiempos,
cuando no era tan fácil separarnos
ni dábamos valor a los esfuerzos
que supone conocer en la distancia.

[H&C]

Les dijo también una parábola: "Nadie rompe un vestido nuevo para echar un remiendo a uno viejo; de otro modo, desgarraría el nuevo, y al viejo no le iría el remiendo del nuevo."

San Lucas 5:36

sábado, 3 de diciembre de 2011

I'm a lot like you.. I need someone to love me the whole way through


Perdóname si te alabo
e inconscientemente te aconsejo
en mi contra.

Será que te quiero demasiado,
que se me ilumina la cara
y no soy misterioso.

Compréndeme..
cuando toso hacia otro lado
rehuyendo el ejercicio
de mantenerte la mirada.

No me aguanto las lágrimas..
no soy ningún chico malo.
Tengo dudas, miro al cielo
digo mentiras cuando me avergüenzo.

No tengo músculos,
más bien poco cerebro,
un puñado de tierra,
un manojo de sueños.

Mi hombro es
irónicamente hostil
Mi oído se mantiene perfecto.

Sólo quiero ser feliz
aprender a sonreír porque sí
dejar de pensarte tanto.

(S)