viernes, 26 de octubre de 2012
Perdón por la tardanza..
Silba el viento.
¿Y a quién le importa
mientras no se lleve
nuestro tiempo
ni rompa
la jaula de cristal
que nos ampara?
Somos arena muda.
Tierra troceada
durante siglos.
Hundida en la
ingravidez del polvo.
Estamos en guerra.
Los buitres nos acechan
somnolientos porque
va a empezar la noche.
Mordemos la garganta
del monstruo traslúcido
que ni se inmuta.
Sus ojos invisibles
nos atrapan
mientras surge
de un oscuro rincón
la espiral del miedo.
Silba el viento.
La luna ya remienda el cielo.
Nos importa.
Aunque sigamos llorando a los nuestros.
Aunque temamos ser ellos antes de mañana.
Algunos se suicidan
de pena.
Se rasgan la camisa,
se cansan de luchar,
se lanzan
a las fauces de lo incierto.
Son arena de mi arena.
Tenían cuerpo antes
cuando eran futuro..
quizás ahora es tarde
y no podría reconocer
sus rostros en el desierto
Desfallezco.
Me resbalo por el desfiladero.
Trato de asirme al cristal liso.
Desesperado noto
como se forma poco a poco
el abominable ojo del huracán
tragándose a todos los que me sostienen.
Cuando muero
el gallo canta
y resurge el día
con una mano salvadora
que le da la vuelta al mundo
convirtiéndome,
ni por un segundo,
en absoluto presente.
(S)
A los que nunca se han ido pero decidieron no volver.
lunes, 13 de agosto de 2012
Siempre quise ir a L.A. ...
COMUNICACIÓN
Parece
que hay una montaña de noches
bajo
el colchón clavadas en mi espalda
y
no puedo dormir,
no
encuentro la postura.
Afuera
cruzas la plaza en diagonal
con
tus tacones negros
bajo
el paraguas de otro imbécil
que
se va a llevar un chasco
en
lo que tarda en acabar
It´s Hard
en
la radio del taxista
que
te dejará en tu casa
donde
quizá tú también tengas
una
montaña de noches
o
un abismo de días.
Yo
sé hasta aquí.
Son
las seis y media.
He
encendido el ordenador,
he
apagado el despertador
y
he renunciado a amarte al mismo tiempo.
Cuando
amanezca ya estaré despierto.
Las
noches encogerán bajo el colchón,
me
meteré en la ducha,
llamaré
al ascensor,
sonreiré
al cruzarme a algún amigo.
Si
no sonrío, le diré
que
he dormido poco.
Tomaré
apuntes,
iré
a sitios con prisa,
contestaré
idioteces con ardua simpatía.
Acabaré
cansado y no podré hacer planes.
El
ordenador no arranca.
Quizá
vuelva a coger el sueño
pero
he quitado el despertador.
Las
noches han formado una montaña y por sus laderas ruedan
recuerdos
como piedras
pesadas
que
se escapan.
[H&C]
Un hombre sólo, una mujer
así, tomados de uno en uno,
son como polvo, no son nada.
así, tomados de uno en uno,
son como polvo, no son nada.
martes, 7 de agosto de 2012
Arbeit macht nicht frei
Llueve.
Llueve y gritan muchos.
Todavía gritan
después de tanto tiempo.
Gritan en silencio.
Muy serios.
Algunos desafiantes.
Son conscientes
de que su trabajo
en el matadero
complace y libera
a sus captores.
-Arbeit macht frei.-
Reza la puerta al frío.
Ese tono rojizo brillante
en la nieve,
en el aire,
refleja bien vuestra condena.
Os consideran animales
No entienden
lo que están haciendo.
-Halt!-
En la alambrada de espinas y rayos.
A las mujeres
les cortan el pelo,
les dicen que trabajen,
que sus maridos siguen vivos.
Llueve.
Llueve y se deshace la nieve.
Se hace un claro
y almas de humo
lo van rellenando
hasta volver
a la oscuridad
más absoluta.
Los demás
los vivos
o casi muertos
permanecen hacinados
calentándose
huyendo del insomnio
y las enfermedades
con sus hermanos
muertos al lado.
Pasan hambre.
Se roban entre ellos.
Se crean bandos.
Todos saben lo que ocurre.
Todos quieren estar ciegos.
-A mi mujer la han cambiado
a otro campo, mi padre era cojo
y los doctores lo curaron.-
Recitan plegarias a escondidas
a un Dios que dejó de escucharles
cuando les dio por muertos.
Muy pocos lo han visto con sus ojos
y los que lo han hecho
no durarán mucho
recogiendo y quemando cuerpos.
Tres millones de cadáveres
pueden dar mucho miedo.
Pero no me malinterpretéis
yo os entiendo..
acorralados,
cansados,
os dieron esperanzas
se aseguraron de no
enseñaros las matanzas
y de mantener vuestros
estómagos vacíos.
¡Animaos!
-le digo a vuestros retratos
ahora que ha pasado todo-
¡cinco años son un soplo!
-para mi que no paso frío-
Se que vuestros meses
son mis siglos
aunque ahora seáis eternos.
Desafiantes y serios recordatorios
de un pueblo casi vencido.
(S)
Lo único que os pediría... es que ahora que podéis no hicieseis lo mismo.
Si los neonazis fuesen tan valientes se acercarían a Auschwitz a deleitarse con el civismo de sus "ex-camaradas".
domingo, 27 de mayo de 2012
La generación del orgullo del mediocre...
Grito mudo
Al digno pero conformista Movimiento
15-M
Si abrí los labios
para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me quedala PALABRA.
me queda
Blas de Otero
(No el silencio)
Ellos no os escuchan porque gritáis
en silencio.
Procesionáis como cofrades tímidos
las calles con pancartas
ingeniosas,
con un itinerario conocido,
os pasáis el megáfono cuando
enronquecéis
y llegado el momento,
una vez que os aburrís os vais de
tapas.
Pataleáis para que otros os saquen
del lío
en el que como españoles nos
hemos metido.
Sois una sociedad que gime y escupe
mientras es violada,
que se desgarra en protestas
pero se abandona en manos de su
agresor
sabiendo que no va a cesar porque
le gusta hacerlo,
porque vuestro hundimiento es su
beneficio.
Habéis consentido que os violen y
os cobren por violaros.
Aceptasteis la hipnosis de la
democracia
que consistía en meter un
papelito
en una urna cada cuatro años y ya
estaba
(qué forma tan descansada de ser
un ciudadano).
En los libros de Anaya y Santillana,
en los pupitres rayados del
colegio os enseñaron
que todo era respetable en este
nuevo mundo,
que había que dialogar y resolver
las diferencias pacíficamente,
que la globalización era la
panacea
(expolio sin resistencia: el
sueño dorado del capitalismo)
Crecisteis en la docilidad del
estómago lleno,
os acostumbrasteis a que otros
(que creíais más preparados sin
estarlo)
decidiesen por vosotros lo que erais,
no ya usuarios, sino clientes;
no ya trabajadores, sino mano de
obra;
no ya manifestantes, sino
terroristas.
Os adiestraron para callar
vuestros errores,
para ser fichas de dominó civiles
y entregadas,
los sims de un juego oscuro de
inversores,
la base de una pirámide que cada
vez más tiembla.
Os convencieron para firmar,
para hipotecaros en el más bankia
sentido
de la palabra (la PALABRA ),
os dejasteis arrastrar y os arrastrasteis
a ir cantando a los leones muy
cristianamente,
a vivir fácil a cambio
de vuestra vida difícil pero
digna.
Os han inoculado la tolerancia
como un bálsamo ciego contra la [injusticia.
Y ahora debéis respetar a quienes
no respetan
vuestros más básicos derechos
(igualdad, educación,
asistencia sanitaria,
disidencia);
debéis dialogar pacíficamente
con quien no va a dialogar porque
ni tan siquiera escucha
ni le importa lo que tengáis que
decir
ni lo que pueda pasaros si nadie
lo dice;
debéis tolerar la indiscreta
ruina
en la que habéis consentido
convertiros.
Cuidado con lo que decís de los
burgueses,
porque recién acabáis de romper
el carnet
y aún no lo habéis tirado.
Vosotros también habéis pedido
vino que sabe a arándanos
con un regusto amargo mielináceo
envejecido en barrica de caoba
al dulce aroma del fraude fiscal.
Vosotros también habéis clamado
al cielo
si descendían a vuestro equipo de
fútbol por deber al fisco,
le habéis dicho al mecánico que
no queréis factura,
habéis ido a poner ladrillos en
vuestros Mercedes,
habéis llamado tontos a los que aún
tenían
el iriartesco hobby
tan pasado de moda de estudiar.
Vosotros también habéis sido los
cabrones
que viven mejor y no quieren dar
nada.
Pisasteis sobre un suelo que es
de todos
y sólo visteis infinito donde
edificar viviendas
donde cavar tumbas.
Es preferible asesinar a un niño
en su cuna
que alimentar una burbuja que no
va a llegar al crecimiento
y sí a la deuda,
pocas cosas peores hay que desposeer al futuro
de lo que aún no tiene.
El estado del bienestar os ha
contaminado
con el más poderoso de los
malestares:
la presumida indiferencia.
La indiferencia es miedo
a poner el pie en el borde de la
raya
que va estrechando nuestra
libertad
como una cerca hace al ganado
inquieto.
Nunca llaméis revolución al
miedo.
Es el más conformista de los
sentimientos,
porque es el que encuentra alivio
en la quietud.
El miedo es esa pasarela
temblorosa que hay que cruzar para llegar a ti.
Aunque esta vez ni la Justicia esté de vuestro
lado
(hace tiempo que España se toma
la justicia por su larga mano),
aunque sepáis que los que no son
mejores que vosotros
volarán más alto y con alas más
ligeras
ya que otros les ahorraron el
esfuerzo de pensar;
aunque la Policía olvide que su sustento
son los ciudadanos y no
los corruptos que los azuzan como
a esbirros viles
con derecho a darle otro nombre a
la violencia;
aunque la mentira sea ya una
resignada tradición
hasta el punto de ser casi
verdad, porque la verdad es costumbre.
Lo más grave:
hemos transformado la mentira en
verdad a fuerza de creérnosla.
Aunque sólo podáis votar
y vayan al limbo un tercio de los
votos,
aunque tengáis que oír cosas como
“no va a servir de nada”
de boca de quienes nada hacen,
de quienes para nada sirven.
Lo que no sirve para nada es la
democracia
sin voluntad ciudadana.
Ni un paso más, hermano
que no pueda el ayer o sus
delirios
embalsarnos al cieno del presente.
Soy de los vuestros
y sé lo que pretendéis: marear la
perdiz,
agitar la piñata, rebañar el
tarro,
pintaros en un slogan
prerrevolucionario
con tinta invisible;
callaros con la ausencia que
anticipa al ruido
porque en la oscuridad la luz es
más visible
y en el silencio resuenan más los
gritos.
Vosotros ponéis el silencio
para que griten los que tengan huevos.
Miguel Pérez Martín.
SIÉNTETE ENGAÑADO,
SIÉNTETE MANIPULADO,
SIENTE CÓMO HEMOS PERDIDO
TODO POR LO QUE LUCHARON
domingo, 20 de mayo de 2012
Soy la posibilidad, el después...
¿Qué es infinito
y a la vez se va agotando?
¿Qué mengua con la luna
y crece en el silencio?
¿Qué endurece mis huesos
y me embadurna los sesos
con todos los besos
que se me escaparon?
¿Qué moldea mis vértices
y me hace manso?
¿Qué está en el arte y en el agua?
¿Qué está en la lluvia y los recuerdos?
¿Quién inventó la memoria?
¿Quién inventó los deseos?
El tiempo… el tiempo.
(S)
domingo, 1 de abril de 2012
Yo no soy como la gente...
I
Desde entonces guardo los envoltorios de los chicles para viajar a
tu recuerdo en sus márgenes.
Recorrí con un roce el perímetro abierto de tus labios, ahondé en
tu interior y mi lengua vacía se imbuyó de aquel sabor a menta del que quise
privarte por completo.
Rebañé en tu fondo y tus carrillos hasta quedarme sin respiración.
Te separaste.
-
No besas tan bien como decías- Contestaste con la sonrisa del
triunfo que da haber mantenido el sabor propio.
Puedo mascar durante horas los chicles que le mango al del quiosco
cada tarde, pero tu menta siempre acaba volviéndose una masa amorfa de goma y
de pasado. Yo me guardo el envoltorio, pensando que el sabor no es más
permanente en el tiempo que en la boca.
II
No necesitamos saber del agua,
la muesca en la piedra,
la hoja que se desprende de la planta
la rama que bifurca sus caminos
la áspera corteza de los árboles
Nuestra piel se eriza en su presencia
y su partir retrae nuestros sentidos.
III
El picaporte gira
y se para, separa.
El quicio deja mi olor
atrapado en el aliento de la casa.
IV
El agua tiene el ritmo de la huida.
V
Oscilas con el ruido del mundo que iluminas. En tu temblor hay
brillo inadvertido.
En el aura que brota de tu cúspide se funden los colores y el
fuego que te consume poco a poco es la única seña que tengo de que existes.
[H&C]
miércoles, 28 de marzo de 2012
Oh baby.. do not pray, happiness is wherever you stay
Ya abren las puertas del metro
ya abren.
Ya se acumulan...
caras borrosas,
ojos turbios,
maletines.
Cuidamos las plantas
que marcan fronteras
a desiertos interiores.
Somos cúmulos de gestos,
incoherencias en flor,
manidos libros de poses.
Puré gris de vidas
y pasos mediocres.
En la espera...
ya brillan algunos
necios sin corbata.
Los que no importan
ya atraen las miradas.
Ya contaminan el aire
de amarga envidia y
enfermedad suicida.
En la espera...
cabezas gachas vuelven
a repasar el frío suelo,
-como cada mañana-.
Ya viene la serpiente
de su particular abismo.
Viene de la muerte
de lo oscuro..
de lejos.
Viene a comerte,
a arrancarte de ti mismo
en sus entrañas bordeadas
de mitológica ciudad.
Viene llenando el aire
de explosión metálica.
Onda que ahonda
en los cuerpos con
monótona crudeza.
Otra vez en el abismo
sonríe...
esta vez con el estómago lleno
de
puré de nada.
(S)
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