Yo no quiero al diario…
Ni echo de menos el espejo que rompiste… mi boca es un incensario que prendo por si un día vuelvo a casa triste…
Me cuesta… trazar el horizonte… buscarme una respuesta en los bolsillos… o tirarle un par de anillos al bisonte que me embiste…
Odio casi todas las palabras… pero procuro que no se note… el reloj de la alameda me sonríe… y busca un par de monedas en mi escote…
Si quiero… descifro las mañanas… pero no me importa nada que se vea… los cuervos que acarician mis ventanas… saben que el futuro pinta canas… y llaman por su nombre a Dulcinea… Afuera quedan… vergeles que se hielan cuando salgo… a buscar rastros de pieles… que algún día sirvieron para algo…
Puede que tenga flores en el pelo… si llega el amor, me cogerá durmiendo en el suelo…
no se para qué quiero paredes… nadie puede trepar por el balcón… sólo estoy sentada en el barranco… con los ojos en blanco de mirar el póster de la habitación…
No sé… si quedan dedos en mis manos… ni uñas que morder en ellos… o sólo un par de estacas de madera… que puedas agarrarme en primavera… si el viento entrelaza nuestros cabellos…
Quizá… la noche es un panteón de soledades… no creo en el paisaje… no dice más que verdades… quizá hubiera en mi equipaje… en un vagón de tren que no he montado… un peine para el tiempo que ha pasado… un refugio… una isla de desiertos a tu lado…
Quizá… existen lágrimas de fuego… hay grillos en un pliego de mi almohada… quizá la senda estaba enamorada… o sólo le gustaba tener prisa… quizá hay niñas que pueden verse… reflejadas en su propia sonrisa.
Pero mi espejo sólo guarda… envuelto en cristales desgarrados… un reflejo… del brillo de la piel que te ha robado.
Cicactriz 1/12 Que no soy yo, que yo soy tú.
Hoy es el primer día… que voy a decir esto…
Hoy es el primer día… que voy a decir ESTO…
HOY es el primer día… que voy a decir ESTO…
HOY es el PRIMER DÍA… que voy a decir ESTO…
HOY es el PRIMER DÍA… que VOY A DECIR ESTO…
HOY ES EL PRIMER DÍA… QUE VOY A DECIR ESTO…
Hoy es el primer día que voy a contar lo que sucedió.
Otros escriben para desconcierto
de las generaciones actuales
y venideras. Yo
sólo aspiro a que alguien
(no necesariamente en el futuro),
en alguna cultura muy antigua
me comprenda.